CAPÍTULO PRIMERO: EDUCACIÓN:
VALORES, PROPÓSITOS Y OBJETIVOS
Sentido descriptivo y evaluativo de
la educación
Peter J. Arnold trata el Movimiento como un conjunto de Actividades físicas compuesto por juegos, danza, atletismo, natación...
Nos comenta que, la educación es interpretada con una doble versión o vertiente:
Nos comenta que, la educación es interpretada con una doble versión o vertiente:
- Descriptiva: Intento de
expresar de cómo son las cosas en el momento actual
- Evaluativamente: Intento de
estimar y formular juicios respecto al modo en que deberían ser las cosas en
vez de cómo son.
Educación y valores
Los valores
que se encuentran en la educación son: la felicidad y su búsqueda; el
conocimiento y su adquisición; la virtud moral y su desarrollo; y la
autorrealización y su profundización (Peters, 1975-en Arnold, 1991).
Los
conceptos de la educación están cargados invariablemente de valores y reflejan
una visión particular respecto a lo que es valioso y a lo que debería hacerse
en las escuelas. Por esta razón son prescriptivos y determinantes.
Valores
intrínsecos e instrumentales de la educación
Una cuestión
que no planteamos en este ámbito es: ¿Es la educación buena como fin en sí
mismo o sólo como medio de servir a otros fines marginales?
En
congruencia a la pregunta, la educación tiene sus propios “fines” y “medios”
por lo que, ambos se consideran
intrínsecamente valiosos e integrantes del proceso educativo en el que una
persona está inmersa.
Es
importante que tenemos que tener claro que: la educación como concepto
evaluativo se interesa tanto por la manera de hacer como por el contenido de lo
que se hace. En la educación no existe división entre fines y medios, porque
los medios, o fines intrínsecamente valiosos, son fines en la misma medida que
las actividades seleccionadas.
A modo de
síntesis sobre el debate de fines y medios en relación al valor educativo es:
los valores de la educación están relacionados con la
promoción tanto de actividades intrínsecamente significativas como de
procedimientos intrínsecamente significativos. Por lo que, esto viene a decir
que el contenido y procedimiento son igualmente fines y medios de la educación.
Educación:
propósitos, objetivos y resultados
Los
propósitos están determinados por lo que se valora y el orden de prioridad
asignado a las evaluaciones. Los podemos mencionar de dos modos principales:
-
Citándolos
en relación con los fines que se consideran deseables.
-
Citándolos
en relación con contextos en donde se busca lograr que las
personas especifiquen con mayor claridad lo que tratan de hacer.
O como
menciona Peters (1973, pág. 14), el cual
habla de la posibilidad de fracaso o
carencia en algún aspecto.
En cuanto a
los objetivos en relación con los propósitos son más inmediatos, más
específicos, más tangibles y más accesibles. Se interesan por hacer prácticos
los propósitos.
Según Taba
(1962) la función principal de los objetivos consiste en: “guiar la realización
de las decisiones del currículum sobre que hay que abarcar, qué hay que
destacar, qué contenido seleccionar y en que experiencias de aprendizaje
insistir” (pág. 197).
El resultado
es el efecto o las consecuencias de una forma específica de aprendizaje o de
enseñanza. Lo que se fije como objetivo normalmente se dará como resultado. En
función de que, si no coincidiesen seria un resultado no pretendido, pudiendo ser bueno o malo. Además pueden tener un efecto
positivo o negativo y ayudar en el aprendizaje u obstaculizarlo…
En
conclusión, en la “educación física” y como en otras materias, existe un
desconcierto agravado en cuanto al entendimiento de la relación entre
propósitos, objetivos y resultados.
En ausencia de contexto y de propósito es improbable lograr siquiera una
justificación para que sean impartidas
Es
importante formular la cuestión de que:
¿MOSTRARSE ADEMÁS QUE SI OBJETIVOS COMO “DESARROLLO MORAL” O “APRECIACIÓN
ESTÉTICA” SE RELACIONAN LÓGICAMENTE CON TALES ACTIVIDADES DEL MOVIMIENTOS COMO
“DEPORTE” O “DANZA, ES POSIBLE DEDUCIR QUE ASÍ SUCEDE IGUALMENTE CON LA
GENERALIDAD DE LAS ACTIVIDADES DEL MOVIMIENTO? LA RESPUESTA ES NO.
Lo que es preciso entender es que el movimiento, como otras materias del
currículum escolar, tiene que declarar con más validez y precisión cuáles son sus objetivos, mostrar cómo y
de dónde proceden y relacionarlos con aquellas actividades individuales que
colectivamente los comprendan.
La educación como iniciación
Se ha generalizado entre los filósofos de la tradición analítica criticar
preocupaciones últimas como felicidad o autorrealización en cuanto a su
utilidad basada en la escuela y apoyándose en dos puntos principales.
En primer
lugar se las considera nociones muy vagas e intermedias y que, consecuentemente
brindan escasa orientación sobre qué actividades deberían emprenderse o qué
procedimientos tendrían que adoptarse.
En segundo, aunque se pudiera llegar a
coincidir en alguna especie de programa, éste sería juzgado sobre todo por su
valor utilitario y no en razón de lo que intrínsecamente supusiera.
Los valores constituyen la esencia del análisis de la educación son los del
conocimientos y la moralidad. Además los que se defiende es su valor intrínseco
y lo que constituye el centro de lo que se considera educación es su
ejemplificación de qué y cómo se hace. La educación se interesa por la
transmisión de lo que es valioso de manera que resulte moralmente aceptable.
Peters (1966) “El propósito general de la educación es lograr que los niños
se introduzcan en las actividades y formas de conciencia que caracterizan lo
que podríamos llamar una forma civilizada de vida”.
Los valores instrumentales, a menos que estén relacionados de modo directo
con la promoción de lo que es intrínsecamente valioso, no interesan a la
educación.
Pero, el problema mayor de que para el movimiento representa la exposición
ortodoxa de la concepción de la iniciación es un enfoque estrictamente
intelectualista del conocimiento.
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